Hay científicos que mueren con su trabajo terminado. Y hay otros que desaparecen dejando las preguntas abiertas, las hipótesis sin cerrar, los experimentos a medias. Jacobo Grinberg pertenece a este segundo grupo. Solo que en su caso, la desaparición no fue metafórica.
Un hombre entre dos mundos
Nació el 12 de diciembre de 1946 en Ciudad de México, en el seno de una familia de ascendencia judía. A los doce años perdió a su madre por un tumor cerebral maligno. Esa pérdida temprana no lo hundió: lo orientó. Decidió que dedicaría su vida a entender el cerebro, la mente, la conciencia. No como fuga del dolor, sino como respuesta a él.
Estudió psicología en la UNAM, viajó a Israel durante un año —donde conoció a su primera esposa y se acercó a las enseñanzas de la Cábala en Safed—, y en 1970 se trasladó a Nueva York para realizar su doctorado en fisiología en el Brain Research Institute de la Universidad de Nueva York. Su tesis ya apuntaba hacia lo que sería su obsesión: los efectos electrofisiológicos de estímulos geométricos en el cerebro humano.
De regreso en México, fundó laboratorios de psicofisiología en la Universidad Anáhuac y en la UNAM. En 1987 creó el Instituto Nacional para el Estudio de la Conciencia (INPEC), con apoyo institucional del CONACYT. Tenía el rigor de un científico y la inquietud de un místico. Esa combinación lo volvía inclasificable.
Para los científicos era un chamán. Para los chamanes no dejaba de ser un científico.
La Teoría Sintérgica: cuando la mente construye lo real
El legado intelectual más conocido de Jacobo Grinberg es su Teoría Sintérgica. No es sencilla de resumir, porque no pretendía explicar un fenómeno aislado: pretendía explicar la realidad entera.
La propuesta central es esta: existe un campo de energía continuo que subyace al universo. Lo que llamamos “realidad” no es algo externo que simplemente percibimos, sino el resultado de la interacción entre nuestro campo neuronal y esa estructura energética del espacio. Dicho de otro modo: el cerebro no recibe la realidad, la co-crea.
Esta idea tiene tres componentes fundamentales según Grinberg. Primero, el campo neuronal generado por la actividad eléctrica del cerebro. Segundo, la interacción de ese campo con lo que él llamaba el “espacio sintérgico”, produciendo un patrón de interferencia. Tercero, un hipotético procesador central en el ser humano que enfoca la conciencia hacia determinados niveles de esa realidad mayor.
“Todo lo que existe no es más que un nivel particular de conciencia, incluso lo que llamamos materia.”
Si esta formulación suena radical, es porque lo es. Tiene resonancias con la física cuántica, con el pensamiento vedántico y con ciertas corrientes de la filosofía de la mente. Pero Grinberg intentó expresarla en términos neurofisiológicos propios, no tomados prestados de otras tradiciones.
Uno de sus experimentos más citados fue el de los llamados “potenciales transferidos”. Dos personas eran colocadas en cámaras de aislamiento separadas. A una se le mostraban destellos de luz. La otra, sin ningún estímulo sensorial, mostraba en su electroencefalograma respuestas sutiles y simultáneas. Como si los cerebros estuvieran sincronizados a través de un canal que la ciencia convencional no había descrito. El experimento fue publicado en Physics Essays en 1994, y fue recibido con escepticismo por la comunidad científica. Nadie lo replicó con los mismos resultados. Pero tampoco nadie logró explicar del todo qué había ocurrido.
Si te interesa profundizar en cómo la mente construye su propia realidad desde una perspectiva diferente, el artículo sobre Carl Jung y el inconsciente colectivo ofrece un contrapunto filosófico fascinante.
Para quienes quieran acercarse a estos experimentos desde el texto original, el libro El cerebro consciente es el punto de partida esencial. Grinberg escribe con una densidad que exige atención, pero también con una honestidad intelectual poco común.
Pachita y el umbral de lo imposible
Si la Teoría Sintérgica fue el andamiaje intelectual de Jacobo Grinberg, su encuentro con la curandera Bárbara Guerrero —conocida como “Pachita”— fue la experiencia que derribó sus propias certezas.
Pachita operaba en una habitación sencilla, sobre un catre, con un cuchillo viejo que atribuía al espíritu de Cuauhtémoc. Se le atribuían cirugías psíquicas: extracciones de tumores sin instrumentación médica, trasplantes de órganos, materializaciones y desmaterializaciones de tejido orgánico. Grinberg llegó ahí con la actitud de un científico que busca el fraude. Lo que encontró lo dejó sin argumentos.
Escribió después: “El nivel de la conciencia de Pachita era extraordinariamente diferenciado. Durante las operaciones que realizaba era capaz de materializar y desmaterializar objetos, órganos y tejidos.”
No era credulidad. Era la rendición de un hombre que había agotado sus categorías explicativas. Plasmó esa experiencia en el libro Pachita, donde intentó tender puentes entre lo que había visto y lo que la ciencia podía decir sobre ello. Pachita es uno de esos libros que no dejan indiferente: incomoda a los escépticos y desafía a los creyentes.
A raíz de esa experiencia, Grinberg emprendió un viaje sistemático por México para documentar las prácticas chamánicas de distintas regiones. El resultado fue la serie Los chamanes de México, siete volúmenes publicados entre 1987 y 1990. Si buscas una introducción más accesible a estas tradiciones, Los chamanes de México, Vol. I es una puerta de entrada razonable. No es un texto para todos, pero quien lo encuentra en el momento justo suele considerarlo decisivo.
La influencia de Carlos Castaneda es evidente en esta etapa. También la distancia que comenzó a crecer entre Grinberg y sus colegas académicos, que ya no sabían muy bien cómo clasificarlo.
La desaparición: diciembre de 1994
En diciembre de 1994, Jacobo Grinberg tenía 47 años y estaba en el momento más ambicioso de su carrera. Había anunciado un experimento internacional de telepatía: un participante en México, otro en la India, midiendo la conexión de sus cerebros a distancia. Tenía el vuelo comprado. Planeaba volver para celebrar su cumpleaños el día 12.
No volvió. No llegó. No tomó el vuelo.
Su familia tardó unos días en alarmarse porque Grinberg tenía fama de desaparecer unos días absorto en su trabajo. Pero su cumpleaños pasó sin noticias. Luego un mes. Luego su esposa, Teresa Mendoza, también desapareció. Cuando los hermanos de Jacobo fueron a la casa, la encontraron vacía. Sus computadoras, sus cuadernos, sus archivos: habían desaparecido.
El comandante Clemente Padilla se hizo cargo de la investigación. Sus conclusiones resultaron perturbadoras: Grinberg nunca había tomado ningún vuelo a la India. Los registros migratorios no lo confirmaban. Sin embargo, sí encontró indicios de que él y Teresa habían realizado tres viajes a Estados Unidos en los meses posteriores. Un testigo en Boulder, Colorado, afirmó haberlos visto dirigirse a unas oficinas relacionadas con la CIA.
Años después, cuando la CIA desclasificó parte de sus archivos, aparecieron informes firmados por Grinberg relacionados con investigaciones sobre telequinesis. El contexto histórico no ayuda a calmar las sospechas: el Proyecto Stargate, el programa oficial de investigación psíquica del gobierno estadounidense, era real. Había dinero, interés y secretismo en torno a exactamente el tipo de fenómenos que Jacobo Grinberg llevaba décadas estudiando.
Puedes leer más sobre la dimensión psicológica de lo que significa enfrentarse a los límites del conocimiento en el artículo sobre Carl Jung y la depresión como umbral. Hay algo en común entre quien se adentra demasiado en la sombra y quien cruza ciertos umbrales del saber.
Las tres teorías que persisten
La primera hipótesis apunta a una conspiración gubernamental. Según esta lectura, Grinberg fue captado —o secuestrado— por alguna agencia para continuar sus investigaciones en secreto. Los documentos desclasificados de la CIA y el testimonio del investigador Padilla le dan a esta teoría más sustento del que cabría esperar.
La segunda señala a Teresa Mendoza. Allegados de Jacobo revelaron que dormía en una camioneta fuera de su casa porque temía por su vida. Las discusiones eran frecuentes e intensas. Teresa había falsificado documentos académicos. Nunca se encontró evidencia suficiente para acusarla, pero tampoco se encontró a Teresa. Sigue desaparecida.
La tercera teoría es la más imposible de verificar y, en cierto modo, la más coherente con la vida que Grinberg construyó: que cruzó hacia una realidad diferente. Que alcanzó tal grado de dominio perceptual que accedió a otro nivel de existencia. Hay quien dice haberlo visto en enero de 1995 abordando una nave de tres esferas en el oeste de México.
Uno puede descartar esto último sin dificultad. Lo que resulta más difícil de descartar es la pregunta que subyace a todo: ¿qué le ocurre a alguien que dedica su vida entera a disolver los límites entre la mente y la realidad?
El legado de una búsqueda inacabada
Jacobo Grinberg publicó más de cincuenta libros. Dejó experimentos cuestionados y experimentos nunca replicados. Dejó una teoría que la ciencia mainstream no adoptó pero que tampoco logró refutar del todo. Dejó una serie de imágenes del México chamánico que no tiene equivalente en ninguna otra obra académica.
Dejó también una pregunta que lo sobrevive: ¿hasta dónde llega la mente humana?
Su media hermana Estusha Grinberg creó en 2023 un espectáculo musical llamado Sintergia en homenaje a su padre. Investigadores de psicología transpersonal siguen citándolo. La Wikipedia en español tiene su entrada. Y el documental El secreto del Doctor Grinberg (2020), dirigido por Ida Cuéllar, llegó a Netflix en 2022 y trajo su historia a una nueva generación.
Para quienes quieran explorar el pensamiento de otros investigadores que se movieron en terrenos limítrofes entre ciencia y conciencia, vale la pena revisar el artículo sobre Jacobo Grinberg y los detalles de su desaparición en 1994 en este mismo blog.
Como referencia enciclopédica sobre los fundamentos de la psicofisiología que Grinberg manejaba, el artículo de Wikipedia sobre la conciencia ofrece un contexto útil para situar su trabajo en el panorama más amplio de la filosofía de la mente.
Si la obra de Grinberg te ha abierto el apetito por entender cómo la psicología profunda aborda los mapas del alma, los arquetipos de Jung son un contrapunto filosófico que merece atención.
Para quien quiera ir más lejos todavía, El universo holográfico de Michael Talbot es la lectura complementaria natural. Talbot propone, desde la física cuántica, que la realidad funciona como un holograma en el que cada parte contiene información del todo. La resonancia con la Teoría Sintérgica de Grinberg es inmediata. Y también puedes acercarte a La teoría sintérgica, el texto más técnico y formal de Grinberg, donde expone con mayor rigor los fundamentos neurofísicos de su modelo.
Productos recomendados en Amazon
Como afiliado de Amazon, obtengo una pequeña comision por las compras realizadas a traves de estos enlaces, sin coste adicional para ti.
- El cerebro consciente – Jacobo Grinberg — El texto fundacional de su teoría. Imprescindible para entender de dónde venía intelectualmente y qué preguntaba.
- Pachita – Jacobo Grinberg — El libro más perturbador de su obra. Una investigación de campo que desafía las categorías de la ciencia y del sentido común.
- Los chamanes de México, Vol. I – Jacobo Grinberg — La puerta de entrada a su trabajo de campo. Etnografía, filosofía y neurofisiología mezcladas con una honestidad poco común.
- La teoría sintérgica – Jacobo Grinberg — Para quien quiera ir al núcleo técnico de su propuesta. Denso pero revelador.
- El universo holográfico – Michael Talbot — La lectura complementaria natural. Talbot llega a preguntas similares desde la física cuántica. Funciona muy bien junto a Grinberg.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Jacobo Grinberg y por qué es relevante hoy?
Jacobo Grinberg fue un neurocientífico y psicólogo mexicano nacido en 1946, conocido por investigar la conciencia humana desde una perspectiva que unía la ciencia experimental con el misticismo y el chamanismo. Es relevante hoy porque las preguntas que planteó —sobre la naturaleza de la realidad, los límites de la percepción y la posibilidad de una conexión entre mentes— siguen sin respuesta definitiva. Su desaparición en 1994 añade una dimensión enigmática que mantiene viva su figura décadas después.
¿Qué es exactamente la Teoría Sintérgica?
La Teoría Sintérgica es el modelo que Grinberg propuso para explicar cómo el cerebro genera la experiencia consciente. Sostiene que existe un campo de energía continuo que subyace al universo, y que la realidad que percibimos surge de la interacción entre el campo neuronal del cerebro y ese espacio energético. En términos simples: la realidad no es algo que recibimos pasivamente, sino algo que co-construimos. La teoría tiene resonancias con la física cuántica y con tradiciones filosóficas orientales, aunque Grinberg intentó formularla en términos neurofisiológicos propios.
¿Qué ocurrió realmente con Jacobo Grinberg en 1994?
Jacobo Grinberg desapareció en diciembre de 1994 sin dejar rastro. Tenía planeado un viaje a la India para un experimento de telepatía, pero nunca abordó ningún vuelo según los registros migratorios. Su esposa Teresa Mendoza también desapareció poco después. La investigación policial descubrió que sus archivos y computadoras habían sido sustraídos, y encontró indicios de viajes a Estados Unidos. Las teorías apuntan a una conspiración gubernamental, a un posible crimen por parte de su esposa, o —en el extremo más simbólico— a que Grinberg cruzó hacia otro nivel de realidad. Treinta años después, el caso sigue oficialmente sin resolver.
¿Existe algún documental sobre Jacobo Grinberg?
Sí. El documental más importante es El secreto del Doctor Grinberg (2020), dirigido por Ida Cuéllar. Incluye entrevistas con familiares, colegas y expertos, y explora con equilibrio las distintas teorías sobre su desaparición. Desde 2022 está disponible en Netflix, lo que ha llevado su historia a una audiencia internacional. Es un punto de entrada excelente para quienes se acercan a Grinberg por primera vez.
¿Qué libros escribió Jacobo Grinberg y cuál es el mejor para empezar?
Grinberg publicó más de cincuenta libros. Para empezar, El cerebro consciente (1979) ofrece los fundamentos de su teoría y es accesible sin formación técnica previa. Pachita (1989) es el más narrativo y perturbador, ideal para quienes se acercan desde la curiosidad filosófica o antropológica. La serie Los chamanes de México (1987-1990) es una obra de campo sin equivalente. Y La teoría sintérgica (1991) es el texto más técnico, recomendado para quienes quieran evaluar su propuesta con rigor.
¿Fue Jacobo Grinberg un científico reconocido por la comunidad académica?
Su relación con la academia fue ambivalente. Tuvo respaldo institucional de la UNAM y del CONACYT, fundó el Instituto Nacional para el Estudio de la Conciencia y publicó en revistas arbitradas. Pero sus incursiones en el chamanismo, la telepatía y los fenómenos paranormales generaron escepticismo creciente entre sus colegas. Muchos lo consideraban más un místico que un científico convencional. Su posición, entre dos mundos sin pertenecer del todo a ninguno, es parte central de su legado y de su tragedia.





Añadir comentario