En el vasto universo de la filosofía, pocos nombres resuenan con tanto peso como el de Aristóteles. Este pensador griego, discípulo de Platón y maestro de Alejandro Magno, dejó un legado inmenso que sigue influyendo en nuestra comprensión del mundo y de nosotros mismos. Entre sus muchas contribuciones, una de las más relevantes y perdurables es su concepto de la felicidad, o eudaimonia. En este artículo, exploraremos cómo Aristóteles entendía la felicidad y cómo sus ideas pueden aplicarse en la vida cotidiana.
¿Quién fue Aristóteles?

Aristóteles nació en el año 384 a.C. en Estagira, una colonia griega en la península Calcídica. Desde joven, mostró un interés profundo por el conocimiento y la verdad, lo que lo llevó a estudiar en la Academia de Platón en Atenas. Tras la muerte de Platón, Aristóteles fundó su propia escuela, el Liceo, donde enseñó y desarrolló muchas de sus ideas filosóficas.
Su obra abarca una amplia gama de temas, desde la lógica y la metafísica hasta la ética y la política. Sin embargo, es en su obra “Ética a Nicómaco” donde encontramos su visión más detallada sobre la felicidad y el bien vivir.
La Felicidad según Aristóteles
Para Aristóteles, la felicidad no es un estado pasajero de placer o satisfacción, sino una forma de vida que se alcanza a través de la virtud y la excelencia. Él utiliza el término eudaimonia, que se traduce comúnmente como “felicidad” o “bienestar”, pero que en realidad significa algo más profundo: una vida bien vivida, una vida floreciente.
La Eudaimonia: Más que Felicidad
La eudaimonia no se trata de buscar placeres momentáneos o evitar el dolor, sino de vivir de acuerdo con la virtud y la razón. Aristóteles creía que cada ser humano tiene un propósito o función (ergon), y que la felicidad se alcanza al cumplir con esa función de la mejor manera posible.
Para Aristóteles, la función del ser humano es la actividad racional. Por lo tanto, la felicidad se logra a través de la actividad racional virtuosa, es decir, al vivir de acuerdo con la razón y las virtudes.
Las Virtudes Aristotélicas
Las virtudes juegan un papel central en la filosofía de Aristóteles. Él distingue entre virtudes intelectuales y virtudes morales. Las virtudes intelectuales incluyen la sabiduría, la comprensión y la prudencia, mientras que las virtudes morales incluyen el coraje, la templanza y la justicia.
Aristóteles sostiene que las virtudes son hábitos que se desarrollan a través de la práctica. No nacemos con virtudes, sino que las adquirimos a través de la educación y la experiencia. Por ejemplo, el coraje no es la ausencia de miedo, sino la capacidad de actuar de manera adecuada a pesar del miedo, una capacidad que se desarrolla con el tiempo.
El Término Medio
Uno de los conceptos más famosos de Aristóteles es el del “término medio” o “mesotes”. Según él, cada virtud se encuentra en un punto intermedio entre dos extremos, que son vicios. Por ejemplo, el coraje es el término medio entre la cobardía (deficiencia de coraje) y la temeridad (exceso de coraje).
Encontrar el término medio no es fácil y requiere juicio y experiencia. No es una cuestión de simple aritmética, sino de saber qué es lo adecuado en cada situación particular.
La Felicidad en la Vida Cotidiana
Aunque las ideas de Aristóteles fueron formuladas hace más de dos mil años, siguen siendo relevantes hoy en día. Aquí hay algunas formas en que podemos aplicar su filosofía en nuestra vida cotidiana:
1. Desarrollar Hábitos Virtuosos
La felicidad, según Aristóteles, no es algo que simplemente sucede, sino algo que cultivamos a través de nuestras acciones y hábitos. Podemos empezar por identificar las virtudes que valoramos y trabajar para desarrollarlas en nuestra vida diaria.
2. Buscar el Equilibrio
El concepto del término medio nos recuerda la importancia del equilibrio. En un mundo que a menudo valora los extremos, encontrar el equilibrio en nuestras emociones, acciones y decisiones puede ser un desafío, pero es esencial para nuestro bienestar.
3. Valorar la Amistad
Aristóteles también habló de la importancia de la amistad para una vida feliz. Las relaciones significativas, basadas en el respeto mutuo y el interés genuino por el bienestar del otro, son fundamentales para nuestra felicidad.
4. Reflexionar sobre Nuestras Acciones
La reflexión es una parte crucial de la vida virtuosa. Tomarse el tiempo para reflexionar sobre nuestras acciones y decisiones nos ayuda a entender mejor nuestras virtudes y áreas de mejora.
5. Perseguir el Conocimiento
El compromiso con el aprendizaje y el conocimiento es otra forma de vivir de acuerdo con la razón. Ya sea a través de la lectura, la educación formal o la exploración de nuevas ideas, el aprendizaje continuo es una parte vital de la eudaimonia.
Conclusión
La búsqueda de la felicidad, según Aristóteles, es una empresa noble y desafiante. No se trata de evitar el sufrimiento o buscar placeres superficiales, sino de vivir una vida plena y significativa a través de la virtud y la razón. Al aplicar sus enseñanzas en nuestra vida cotidiana, podemos encontrar una forma más profunda y duradera de felicidad.
Aristóteles nos invita a reflexionar sobre nuestras acciones, a desarrollar hábitos virtuosos y a buscar el equilibrio en nuestras vidas. En un mundo que a menudo nos distrae con lo inmediato y lo superficial, su filosofía nos ofrece una guía valiosa para una vida bien vivida.
Libros Recomendados
“Ética a Nicómaco” de Aristóteles
- Explicación: Este es el texto fundamental de Aristóteles sobre la ética y la felicidad. En él, Aristóteles explora la eudaimonia, las virtudes y el concepto del término medio. Es una lectura esencial para entender su filosofía moral.
“La Política” de Aristóteles
- Explicación: En esta obra, Aristóteles discute la organización de la sociedad y el estado, y cómo estos deben estar estructurados para promover el bienestar y la virtud entre los ciudadanos.
“Virtud y Vicio” de N. J. H. Dent
- Explicación: Este libro ofrece una introducción accesible a la ética de la virtud, inspirada en las ideas de Aristóteles. Es ideal para aquellos que buscan entender cómo las virtudes pueden aplicarse en la vida cotidiana.
“Tras la virtud” de Alasdair MacIntyre
- Explicación: MacIntyre argumenta que la ética moderna ha perdido su camino y aboga por un retorno a una ética basada en las virtudes, similar a la de Aristóteles. Es una crítica profunda y una defensa de la ética aristotélica.
“La Ética a Nicómaco” de Sarah Broadie (Traducción y Comentario)
- Explicación: Esta edición ofrece una traducción moderna y comentarios detallados sobre la “Ética a Nicómaco”, haciendo que el texto sea más accesible para los lectores contemporáneos.
“El Camino de Aristóteles” de Edith Hall
- Explicación: Hall explora cómo las enseñanzas de Aristóteles pueden aplicarse a la vida moderna, ofreciendo una visión práctica de su filosofía y cómo puede ayudarnos a vivir mejor.
“La Fragilidad del Bien” de Martha Nussbaum
- Explicación: Nussbaum examina la ética de Aristóteles en el contexto de la tragedia griega, explorando cómo las circunstancias externas pueden afectar nuestra capacidad para vivir una vida virtuosa.
Películas Recomendadas
“Atrapado en el tiempo” (Groundhog Day, 1993)
- Explicación: Esta comedia protagonizada por Bill Murray explora temas de auto-mejora y la búsqueda de la felicidad a través de la repetición de un día. La transformación del personaje principal refleja el desarrollo de virtudes y la búsqueda de la eudaimonia.
“En busca de la felicidad” (The Pursuit of Happyness, 2006)
- Explicación: Basada en una historia real, esta película muestra la lucha de un hombre por alcanzar el éxito y la felicidad a través de la perseverancia y la virtud, temas centrales en la filosofía de Aristóteles.
“El club de los poetas muertos” (Dead Poets Society, 1989)
- Explicación: La película aborda la importancia de vivir de acuerdo con los propios valores y la búsqueda de la verdadera felicidad, temas que resuenan con la ética aristotélica.
“Hacia rutas salvajes” (Into the Wild, 2007)
- Explicación: Esta película explora la búsqueda de la felicidad y el significado a través de la aventura y la auto-reflexión, aunque también muestra los peligros de llevar esta búsqueda al extremo.
“Cadena perpetua” (The Shawshank Redemption, 1994)
- Explicación: La historia de esperanza y perseverancia en medio de la adversidad refleja la idea aristotélica de que la verdadera felicidad se encuentra en vivir de acuerdo con la virtud, incluso en las circunstancias más difíciles.
“Olvídate de mí” (Eternal Sunshine of the Spotless Mind, 2004)
- Explicación: Esta película explora la memoria y la identidad, y cómo nuestras experiencias pasadas moldean nuestra búsqueda de la felicidad, un tema que Aristóteles aborda en su discusión sobre la virtud y el carácter.
“Her” (Her, 2013)
- Explicación: La película examina la naturaleza del amor y la felicidad en un mundo tecnológico, planteando preguntas sobre lo que realmente significa vivir una vida plena y virtuosa, temas que Aristóteles exploró en su filosofía.












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